El mal de ojo: qué es, señales y cómo protegerte

Cristina Balan Escrito porCristina Balan

El mal de ojo es la creencia más extendida de la espiritualidad popular rumana: el poder de la mirada, casi siempre involuntario, para causar daño. El niño hermoso, la cosecha abundante, la vaca lechera y la boda feliz pueden quedar «tocados» por una mirada envidiosa o demasiado admirativa. El pueblo rumano desarrolló durante siglos todo un sistema de señales, ensalmos y protecciones, que encontrarás a continuación.

Qué es el mal de ojo y quién puede causarlo

Según la tradición, el mal de ojo procede de personas con «ojos pesados» — personas, ¡a menudo sin mala intención!, cuya mirada «cae con peso». Incluso un elogio directo («¡qué niño tan bonito!») puede causar mal de ojo si no va acompañado de la fórmula que lo rompe: «que Dios lo proteja» o de un pequeño gesto para romper el hechizo (tocar madera o hacer discretamente tres «ptiu»). También existe el mal de ojo contra uno mismo: el orgullo desmedido por lo propio.

Las señales clásicas del mal de ojo

  • dolores de cabeza repentinos y náuseas sin motivo médico;
  • bostezos repetidos sin sueño;
  • frío «en la espalda» y sensación de desmayo;
  • un niño que llora inexplicablemente después de una visita;
  • una serie de desgracias que comienza de repente después de un elogio;
  • el agua «golpeada con la palma» deja de aclararse.

El ritual con cerillas y el vaso de agua

La prueba tradicional: se llena un vaso de agua, se hace la señal de la cruz y se encienden dos cerillas formando una cruz, para apagarlas después en el agua en nombre de la Santísima Trinidad. Si las cerillas flotan — no hay mal de ojo. Si se hunden o se separan — es señal de mal de ojo, a veces también de «mâncare» o hechizo. Sigue el ensalmo pronunciado por la anciana «bajo llave» (en secreto); el agua suele recuperar su claridad después del ensalmo, señal de que el mal ha salido.

Protecciones antiguas contra el mal de ojo

  • El rojo: mărțișor, hilo rojo en la muñeca (niños y madres), pañuelo rojo;
  • El ajo: una cabeza junto a la puerta, un diente en el bolsillo;
  • La sal: esparcida discretamente en el umbral; «sal y pan» ofrecidos con discreción;
  • La oración: Salmo 90 (enlace), el Padrenuestro pronunciado sobre el niño antes de dormir;
  • Un pequeño icono llevado sobre el pecho;
  • La fórmula «que Dios lo proteja» después de cualquier elogio.

El mal de ojo y la Iglesia

La Iglesia Ortodoxa no cuestiona la realidad del mal, pero recomienda «armas» eclesiales: la confesión, la Santa Comunión, agua bendita (consagrada en la Teofanía), recitar el Salmo 90 y llamar al sacerdote para bendecir la casa. Ensalmos «que invocan espíritus», no; oración y señal de la cruz, sí. Las ancianas que «atan la vergüenza» con ensalmos de curación son vistas con compasión y respeto, no como brujas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo saber por mí mismo si alguien me ha echado mal de ojo? Las señales anteriores (dolor de cabeza repentino, bostezos y frío) después de un encuentro social son el indicio clásico. En la tradición, el ritual de las cerillas da el «veredicto».

¿Sirve la oración en lugar del ensalmo? Para el creyente ortodoxo, sí: el Salmo 90 y la oración a san Miguel Arcángel son el «ensalmo» santificado de la Iglesia; consulta los enlaces siguientes.

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